domingo 5 de julio de 2009

Solo falta Uría


Sentados a la mesa y dando cuenta de la cena (mientras el reloj seguía corriendo), aparecemos en esta foto los cinco españoles que participamos en los Seis Días de Antibes. Hoy ocupamos los puestos 2, 3, 4, 5 y 6 del ranking nacional de todos los tiempos en esa prueba. En la mesa solo falta el número 1: Alfredo Uría.
814,995km Uría Rodríguez, Alfredo 16.02.39 28.10.95 Baracaldo (ESP)
735.256km Clemente Laboreo, Eduard 13.02.1972 14.06.08 Antibes (FRA)
637.230km José Mora, Bernardo 10.08.1963 13.06.09 Antibes (FRA)
532.336km Rodriguez Sibaja, Bernabe 1968 13.06.09 Antibes (FRA)
507.748km Melendez Perez, Alberto 10.10.1972 13.06.09 Antibes (FRA)
340.675km Segui Garcia, Santiago 16.09.1953 13.06. Antibes (FRA)

Foto: Guy Destré

miércoles 1 de julio de 2009

120 bis


Fotos (menos una): Dani Espada.

lunes 29 de junio de 2009

Sus héroes


Lo cuenta Yohan Diniz en su página web personal en el apartado en el que se dedica a hablar de sus héroes.

Que yo llegara a la marcha fue gracias, en parte, a uno de los educadores deportivos que tuve de niño: Jean Claude Gouvenaux. Él ganó la París-Colmar. Se trata de la prueba legendaria de la marcha, de más de 450 kilómetros de recorrido. El Everest de los marchadores.
Luego dice que también admira a Korzenioski.

domingo 28 de junio de 2009

120


Campeonato de Baleares Absoluto al Aire Libre. Un 5.000 en lugar del 10.000 de toda la vida porque ya no queda nadie en Baleares en condiciones (o disposición) de dar 25 vueltas a la pista. A las nueve y media de la mañana en las nuevas pistas de Magaluf. Meto un par de cosas en la mochilita y me voy para allá marchando. 13 kilómetros en total. Eso que me ahorro a la hora de calentar (aunque me ha supuesto salir de casa a las siete de la mañana).
1.- Mario Avellaneda (74 PIT) 25:31.3; 2.- Bernardo José Mora (53 SIU) 25:54.5; 3.- Marc Tur Picó (94 STE) 27:01.1; 4.- Juan A. Vidal (75 AMS) 27:54.3; 5.- Pedro Pajares Arias (46 MTP) 29:29.2; 6.- Marco Bia (95 ARE) 29:43.3; 7.- Andrés Rodrigo (69 PAL) 30:48.4

jueves 25 de junio de 2009

Paso en falso


No es un secreto: la París-Colmar no sale de París. No pasa nada. Tampoco la París-Roubaix de ciclismo lo hace. Ni la París-Bourges, ni la París-Tours. Problemas de seguridad vial. En todos los casos se sale de una de las localidades cercanas.
En la actualidad, la París-Colmar parte de Neuilly sur Marne, que está a unos diez kilómetros de la capital. Sin embargo, este año los organizadores han tenido la ocurrencia de celebrar, horas antes de la salida efectiva, un prólogo en pleno centro de París. El circuito rodeaba el famoso Hotel de Ville y, en un principio, los marchadores debían cubrir un total de tres kilómetros. Llegado el momento, la cosa quedó reducida a unos estrambóticos 1,7 kilómetros, disputados sobre las aceras y entre los coches, sin control policial alguno y en medio de la absoluta indiferencia de turistas, paseantes y ociosos. Se pretendía promocionar la marcha y lo que se ha hecho es el ridículo.
Foto: Guy Destré.

miércoles 24 de junio de 2009

Dos (y solo dos) en la carretera

El viaje a Orense me impidió seguir el desenlace, via Marchons.com, de la París-Colmar. De todas maneras, el resultado estaba decidido desde el mismo viernes: victoria del ruso Dimitri Osipov y segunda plaza del francés Pascal Marechal. Ambos fueron los dos únicos marchadores que alcanzaron a cubrir la totalidad del recorrido. El resto se fue quedando por el camino.

La París-Colmar ha cambiado mucho en los últimos años. De los legendarios 520km non-stop de un principio se ha pasado ahora a 470 disputados en dos sectores, el primero de ellos de cerca de 420km, con salida en París-Neuilly y meta en Mirécourt (y con un descanso obligatorio de dos horas a mitad de recorrido), y el segundo de algo más de 50km entre Corcieux y Colmar. Entre ambos hay una noche de reposo, más o menos larga en función de la hora a la que el marchador consigue finalizar ese sector. Este año, además, se ha disputado un absurdo prólogo de 1,7km en las inmediaciones del Hotel de Ville de Paris.

Los quince seleccionados que tomaron la salida en la tarde del miércoles comenzaron pronto a verse diezmados de una manera como no se recuerda otra semejante ni siquiera en los tiempos en los que se disputaba la prueba sobre la distancia completa. El calor, la dureza del recorrido... Todo ello ha afectado, sin duda. Pero sobre todo el nivel, que ha bajado mucho en los últimos años.

Ausente el ganador del año pasado, Sergei Dvoretski, y fuera de combate al centenar escaso de kilómetros dos de los favoritos, Alain Costils y Dominique Naumowicz, Dimitri Osipov marcó distancias con facilidad. Detrás, la hecatombe. Daniel Dien, Bernard Frechengues, Philippe Thibaux, Cedric Varain, Philippe Vit... Solo Pascal Marechal llegó a Mirécourt. Lo hizo con cinco horas de desventaja con respecto a Osipov y con el tiempo justo para echar unas cabezaditas y volver a calzarse las zapatillas (llegó a las siete de la mañana y la salida era a las once en Corcieux, unos 50km más adelante). Perdió otra hora en el tramo final -que incluye la subida y bajada del col de Bonhomme, de 1.000 metros de altitud-, pero ya no importaba. Me alegro por Pascal. Supongo que jamás se le habría ocurrido imaginar que algún día sería segundo en la París-Colmar. Felicitarle fue una de las primeras cosas que hice el lunes.

Resultados
Distancia total: 471,5km (Prólogo de 1,7km + 416,1km + 53,7km)

1 OSIPOV Dimitri St Petersbourg RUS 59:12 (0:08+52:00+7:04)
2 MARECHAL Pascal ACCT FRA 66:10 (0:11+58:00+7:59)

THIBAUX Philippe CA Agéen FRA 407,8km
VIT Philippe St Thibault FRA 349,2km
FRECHENGUES Bernnard SCBA FRA 339,1km
PAILLE Stéphane SA Mérignac FRA 243,1km
BUNEL Pascal Neuilly s/Marne FRA 203,1km
COSTILS Alain SPN Vernon FRA 202,5km
BIEBUICK Pascal AC Renaix BEL 202,5km
VARAIN Cédric Château Thierry FRA 194,6km
DIEN Daniel CASL FRA 184,5km
FAUBERT Daniel Versailles FRA 172,5km
THEVENIN Pascal St Thibault FRA 166,5km
NAUMOWICZ Dominique Roubaix FRA 148,5km
ELIEZER Jocelyn Bouillante FRA 130,8km

lunes 22 de junio de 2009

Hotel Antibes



Suena la alarma del reloj. La verdad, no sé de qué me quejo. Mucha gente se levanta cada día a las cuatro de la mañana. (Claro que no es menos cierto también que no conozco a nadie que lo haga habíandose acostado previamente a las dos.) Con todo, no habré dormido más de hora y media, y en períodos, como mucho, de un cuarto de hora.

Me abrigo sin salir del saco, me pongo luego no sin esfuerzo las zapatillas, y abandono la tienda intentando no hacer ruido para no despertar a ninguno de los coredores que la comparten conmigo. La mayoría dormían ya cuando me acosté y ahí siguen, los muy cabrones.

Hay estudios que discuten la idoneidad de salir a hacer ejecicio antes de desayunar. Yo no solo no he desayunado todavía, sino que ni siquiera me he quitado las legañas. Y ahora que caigo, tendría que haberme cambiado de pantalones, porque estos hace ya dos días que los llevo puestos. Bueno, ya me pondré unos limpios por la tarde. Y a ver si también aprovecho y me ducho.

Cojeo al dar los primeros pasos. Tengo los pies hechos polvo por culpa del terreno y de las chinas que no dejan de entrarme en las zapatillas y que me obligan a pararme y descalzarme a cada rato para desalojarlas. De esta manera, penosamente, paso al poco junto a la mesa del avituallamiento. Lo hago, sin embargo, sin detenerme. No tengo ganas de llevarme nada a la boca porque, entre otras razones, después de tres días de marcha la tengo llena de llagas. Esperaré a la próxima, a ver si queda algo de bizcocho, y en la otra igual hasta me como medio plátano o algún gajo de naranja, y luego me lavo la cara. Entonces me quedarán casi diez horas hasta la próxima parada. Diez horas de marcha y dos de descanso. Así dos veces al día. Ese es mi plan. Paro de dos a cuatro de la tarde y de dos a cuatro de la madrugada. Por la tarde aprovecho el descanso para acercarme a la playa a remojarme los pies e intento echar luego una cabezadita a la sombra. Por la noche me meto directamente en el saco de dormir, sin mayores concesiones al ocio. Me pregunto a ver cuánto aguantaré a este ritmo, porque, sinceramente, ya estoy hasta los huevos. Todavía no he alcanzado la mitad de la prueba y no solo voy cada vez más lento (ya simplemente camino rápido, y no tan rápido como mi ritmo cardíaco parece indicar), sino que además me voy dejando una infinidad de tiempo aquí y allá en paradas que antes eran vistas y no vistas y que ahora se van alargando también cada vez más. Es verdad que sigue poniéndome nervioso el hecho de que en el puesto de avituallamiento se demoren en servirme el puré, que haya cola para las patatas fritas, o que no tengan lista la sopa cuando la pido, pero ahora mismo, cuando no hace más que un rato que he vuelto a reanudar la marcha, ya solo espero que llegue la hora del desayuno y el cocinero catalán ocupe su sitio para coger mi bol de café con leche y un par de pedazos de barra de pan con mantequilla para sentarme de nuevo a la mesa. Los primeros dos días lo engullía a toda prisa; ahora, el desayuno, o la cena, no representan sino una excusa más para introducir un descanso adicional medianamente justificado. Como ir al baño: hay que ver lo cómodo que se está sentado en el retrete mientras todo el mundo sigue dando vueltas al sol. (Y no será porque allí no haya también que hacer cierto esfuerzo.)

El sol empieza a asomar sobre los Alpes. Al otro lado de la bahía, en Niza, las luces de la Promenade des Anglais se van apagando. Un día más. ¿Hoy es miércoles o jueves?

domingo 21 de junio de 2009

119


El sábado tocaba madrugar. Campeonato de España de Clubes Veteranos en Pereiro de Aguiar, Orense. Avión a las 8:50 con destino Barcelona. Tres horas de espera en la nueva terminal y nuevo avión con destino a Santiago. Aterrizamos a las dos y media, nos subimos a un par de vehículos de alquiler y nos hacemos los ciento y pico de kilómetros de carretera que nos restan. Llegamos a las pistas a las cuatro y media de la tarde. Me tomo un último café con leche -el cuarto del día- en el bar de la instalación, y pido un bollo porque me parece que con los dos bocadillos que me he comido, uno en cada aeropuerto, no he tenido suficiente. A las ocho menos cuarto, el 5.000. El 119 de mi historial. 27:25:55. La 116ª marca. Con dos tarjetas por flexión.
Resultados oficiales
1 Tobaruela Martinez, Pere M43 R.C. Celta 25:03.36 (23:14.37/77.28%)
2 José Mora, Bernardo M45 Siurell O.C. 27:25.55 (25:02.06/71.74%)
3 Guiral Gutiérrez, Jordi M42 C.A. Manresa 27:49.20 (26:00.54/69.05%)
4 Revuelta Méndez, Santiago M46 A.D.A.S. 29:36.28 (26:48.25/67.00%)
5 Galán Moreno, Félix M47 Lynze - Parla 29:55.46 (26:52.33/66.83%)
6 Crespo Díez, Rafael M45 Canguro A.A.C.36:46.62 (33:34.21/53.50%)
-- 3 Yague Pedregal, Fernando M48 Pozuelo Madmap. DQ

Foto cortesía C.A. Manresa